6 de julio de 2012

Los tlacuilos

Hace unos días llegó a mi esta palabra, tlacuilo, el que escribe pintando o pinta escribiendo. Me pareció una palabra y una definición tan bonita que me interesé por ella y me puse a investigar el asunto.


Parece ser que en tiempos prehispánicos existían una serie de personas encargadas de registrar las escenas cotidianas de la vida de los tenochcas, habitantes de Tenochtitlan, el México original.
Una especie de escribanos medievales, sólo que los tlacuilos le dieron un toque más artístico a la profesión.

Los tlacuilos eran hombres o mujeres, hábiles en el dibujo a quienes se les instruía en el conocimiento de la lengua y cultura náhuatl.

De manera oral y también por sus habilidades artísticas, transmitían sus conocimientos de padres a hijos.
Además, sabían de religión, costumbres, leyes, geografía, historia, fauna y flora local. Maestros del conocimiento, sabios y artistas, eran al mismo tiempo pintores y escritores.

A día de hoy se conserva una copia exacta de tres códices aún más anteriores que han desaparecido. Estas copias de las que hablo relatan una historia diferente:



  • En el primero, se narran los hechos importantes desde la fundación de Tenochtitlan hasta la llegada de los españoles.



  • En el segundo, se lleva un registro de los más de 300 señoríos que pagaban tributo a Tenochtitlan, a saber, cargas de cacao, de chile seco, miel de maguey o abeja, cargas de leña, piedras preciosas, etc..


  • En el tercer códice, se relata la formación que seguía un tenochca desde su  nacimiento. Se pueden ver ilustraciones de su primer baño. También como a los 3 años les daban en cada comida, media razón de tortilla. A los 7 años, si era niña ya le esperaba la escoba, el malacate para hilar algodón y un cesto para la cocina. Si era niño, les enseñaban el arte de la pesca.


Todas estas escenas se pueden reconocer perfectamente en las ilustraciones de dichos códices.




Todo este legado que ha llegado hasta nuestros días, fue realizado por los tlacuilos. Gracias a ellos, se ha podido saber y comprender como era la vida de los antiguos habitantes de México.