2 de noviembre de 2011

Dia de muertos

En la tarde-noche del dia 31 de Octubre, tuvo lugar un acto organizado por la Asociación Cultural "Mexico lindo..." en el local de moda de la ciudad. El poeta eléctrico. Gin Tonic Club.
Esta fecha es de bien marcada tradición mexicana. El culto a nuestros seres difuntos.

Lypztick caracterizada de Catrina

En España se celebra bajo el nombre "Todos los santos". En México como "Dia de muertos". Pero como tal, como celebración, es muy diferente. Pero muy diferente. En alguna otra ocasión ya he mencionado que el trato hacia la muerte, el más allá, los espiritus como lo queramos llamar tiene otro concepto.

Inició el acto a las 21:30 como estaba planeado. Tras una breve presentación por parte de una organizadora de la Asociación, Alejandra Bañuelos, se paso a la explicación del significado del altar y sus diferentes elementos. Podeis verlo en el video de abajo. Lypztick Vainilla, miembro de la Asociacion nos lo cuenta con detalle:

La tradicional ofrenda de muertos tiene sus orígenes en los antiguos altares precolombinos, los cuales dedicaban a sus deidades y cuya temporalidad variaba de acuerdo a las fechas en las que se les festejaba.

De acuerdo al calendario prehispánico, cada dios patrocinaba un espacio de tiempo determinado. Así, las ofrendas pertenecientes al Mictlantecuchtli, señor de los muertos, coincidían con el mes de noviembre en el calendario gregoriano. Los españoles, en su misión por institucionalizar el cristianismo en tierras mesoamericanas, decidieron empatar ambas visiones, engendrando un sincretismo muy complejo, que dio vida a algunas fiestas como las del Día de Muertos.


La concepción de los antiguos mexicanos sobre las almas que nunca se van del todo y que conviven con los vivos, se emparejó con una concepción muy similar a la de los europeos, la cual heredaron los egipcios y los chinos. Es por esta mezcla cultural que hoy no se puede imaginar la cruz cristiana en una ofrenda sin la foto del difunto y unas flores de cempasúchil.

Según la tradición, el altar comienza a montarse desde el 30 o 31 de octubre y permanece hasta el 2 o 3 de noviembre (dependiendo la región de México). Se dice que el 31 de octubre llegan las almas de los niños y se van al medio día del 1 de noviembre, justo cuando llegan las de los adultos para disfrutar de los
ofrecimientos levantados en su memoria y retirarse al siguiente día.



En muchos lugares de México se acostumbra levantar ofrendas de siete, tres o dos niveles, cada uno con un significado diferente. Se dice que éstos dependen del número de ofrendas que se le han dedicado al occiso. Otras versiones afirman que cada nivel simboliza algo distinto; por ejemplo, el primer escalón o el piso,
lleva elementos referentes a la tierra como frutos o un petate, mientras que en el último se coloca el retrato del difunto para simbolizar el lugar donde se encuentra: el cielo.


Algunos de los elementos que se deben tomar en cuenta para instalar una ofrenda:

Flor de cempasúchil: o “flor de los mil pétalos” es probablemente el principal elemento.
Su lugar en los altares se debe a su florecimiento después de la temporada de lluvias.
Sus pétalos son utilizados para trazar caminos que dirigen a las almas de la entrada del
hogar a la ofrenda, además de colocarse en floreros y arcos.

Arcos: representa la puerta que da la bienvenida a los fieles difuntos. Por la ubicación
actual de las ofrendas dentro de los hogares, hoy en día es raro ver una con un gran arco
elaborado de flor de cempasúchil. En diversas regiones del país los elaboran con carrizos
de bambú atados con lazos.

Calaveritas de azúcar: aunque en un inicio eran de amaranto (pues el azúcar no existía como tal entre los mesoamericanos), estas figurillas dulces evolucionaron como una representación de los difuntos a quienes se dedica la ofrenda, es por esto que se les agrega su nombre en la frente.

Pan de muerto: otro de los elementos infaltables en las ofrendas. Es un tipo especial de pan que se prepara en México únicamente para estas fechas es como un bizcocho con sabor de azahar y naranja y está decorado con azúcar y unos cuatro o seis huesos y con representación del cráneo hechos de la misma masa.

Papel picado: Se dice que representa al aire, uno de los cuatro elementos presentes en la ofrenda y dotan a los altares de mucho color, alegría y vida. En San Salvador Huixcolotla, en el Estado de Puebla se puede encontrar el mejor del país tanto que en septiembre de 1998 se declaró Patrimonio Cultural del Estado de Puebla.

Agua: se colocan vasos con agua para la sed de las almas viajeras y como representación de uno de los cuatro elementos.

Retrato del difunto: su nombre lo dice todo. Generalmente se coloca en el nivel superior de la ofrenda como dijimos anteriormente para simbolizar el lugar donde se encuentra, el cielo.

Incienso o copal: otra representación del aire y guía olfativa para los fieles difuntos que nos visitan.

Velas: en representación del fuego, también hacen la función de iluminar el camino de los difuntos a casa.

Además se agregan los platos, comidas y bebidas preferidas del difunto o dulces mexicanos y juguetes para las almas de los más pequeños.



Al finalizar contamos con la amena compañia del Mariachi .....
Donde nos hechamos unos bailes y unos gritos y la noche dio paso al picoteo y degustacion de frijoles charros. Cerveza, tequilas y aaaaaajuaa!!